Casas encantandas. Amityville

El 13 de Noviembre de 1974 la policía descubre los cadáveres de seis miembros de la familia DeFeo (el padre, la madre y cuatro de sus cinco hijos) en la mansión High Hopes. Esta mansión estaba situada en el 112 de Amityville, Nueva York.
Pocos días después detienen al Ronnie DeFeo, el mayor de los hijos de 23 años, quien hace una confesión espeluznante: “Disparé primero a mi padre, luego bordeé la cama y mate a mi madre. Después de eso, honestamente digo que no hubiese podido parar aunque hubiese querido. No podía bajar el rifle, no podía dejar de apretar el gatillo. Sentía como si alguien estuviese dentro de mi, manejándome a su antojo.”
Ronnie decía oír voces en la casa que le inducían a hacer esas atrocidades: “cógelos… mátalos…acaba con ellos”. Estas voces fueron atribuidas por el tribunal como un desorden psicológico. Nunca se consideraron reales.
El impactante caso ocupó las primeras páginas de la prensa durante meses.
Un año después del atroz asesinato la casa (que era una enorme mansión colonial de tres plantas con jardín y embarcadero) se pusó a la venta por el insignificante precio de 80.000 dolares. La familía Lutz aprovechó la oportunidad, aún sabiendo los hechos ocurridos.
George Lee Lutz tenía su propia empresa de construcción. Kathleen Theresa Lutz (Kathy) estaba casada en segundas nupcias con él. Era viuda y había tenido tres hijos de su anterior matrimonio, Daniel, Christopher y Melissa/Missy. Decidieron comprar la casa de Amityville porque pensaron que era una gran oportunidad debido al precio. No era de extrañar que siendo tan grande se vendiera tan barata, pero aunque se les comunicó a los Lutz lo que ocurrió allí con los DeFeo, decidieron comprarla y endeudarse. Después de todo, los fantasmas no matan, las casas tampoco, sólo matan las personas. Con esta premisa se mudaron al 112 de Ocean Avenue en Amityville.
Según los Lutz, desde el primer día en que pisaron aquella casa, sucedió algo. Así día tras día y noche tras noche durante veintiocho días, momento en el que abandonan la casa.
El primero en darse cuenta de que sucede algo es el padre Pecararo, amigo de la familia que acude el día de la mudanza para bendecir la casa. Cuando está dentro intentando hacer su trabajo se siente mal, rechazado por una fuerza que no conoce, y escucha claramente como una voz le dice “Fuera de aquí”. A partir de ese momento el cura se marcha y no vuelve más, y cualquier intento por ponerse en contacto con los Lutz a través del teléfono es prácticamente imposible. Las pocas veces que consiguen contactar, la conexión se estropea. Además, el padre Pecararo sufre en sus propias carnes según su testimonio estigmas, fiebres sin origen aparente y un olor terrible que le persigue (el olor a excrementos es, según la demonología, signo de que hay un ser demoníaco. Este olor nauseabundo también se olería en la casa de los Lutz).
Durante su estancia en Amityville, los Lutz vieron como se abrían solas las ventanas para dejar entrar el frío de fuera, las puertas se cerraban, masas viscosas envolvían las paredes, mejungues mugrientos, lodosos y malolientes salían de los retretes… El frío gélido acompañaba siempre a George Lutz. Kathy Lutz levitaba sobre su cama, tenía pesadillas en las que aparecía el suceso de los asesinatos de los DeFeo, y a veces sentía una presencia tranquila que la abrazaba, ésta iba acompañada de olor a rosas (un buen signo). La pequeña de los Lutz, Melissa, estaba siempre acompañada por una amiga invisible, una tal Jodie que en realidad parecía tratarse de un cerdo de ojos rojos que se ponía a dos patas y aconsejaba a la niña (malos consejos, por supuesto). Los hermanos se pasaban el tiempo peleándose, algo que no solían hacer, al menos no con aquella violencia. El carácter en general cambió, pero quien más lo acusó fue George, que de pronto se hizo un tipo más cerrado, se comportaba con dureza con los niños –algo que anteriormente no hacía-, y se obsesionaba con dos detalles: el frío que le perseguía, y despertar cada noche a las 3.15 h. de la madrugada, hora en que Butch DeFeo había asesinado a su familia.
Con la destrucción de una enorme puerta de toneladas de peso, la entrada a mansalva de agua de tormenta en la casa en plena madrugada cuando están dormidos habiendo dejado las ventanas cerradas, la visión de una Kathy envejecida levitando sobre la cama en dirección a la ventana, la masa de moscas que se pegaba a una de las habitaciones, los estigmas que sufría Kathy mientras dormía, los muebles que se arrastraban y cambiaban de posición, las imágenes que proyectaba el fuego de la chimenea, los poltergeist que ocurrían a las 3.15 h de la madrugada, hora en que se despertaba George, y el fantasma del hombre –un ente- que habitaba la casa (y un largo etc…) la familia Lutz decidió salir de su hogar, abandonarlo y no volver jamás. Ni siquiera para recoger sus objetos personales.
¿A qué se pones los pelos de puntina? uuuuiiiissss
Fuentes: http://www.kruela.ciberanika.com/misce37.htm
http://www.fantasmasovnis.com/fo-la-casa-fantasma-de-amityville.html
