Kafka, la niña y la muñeca

enero 22, 2009 at 6:11 pm (Bibliotecarias)

Está claro que es trabajando donde te topas con hechos, historias o comentarios curiosos. Hoy estoy en la biblioteca infantil, rodeada de futuros pensadores y pequeños exigentes, que con carnet en mano se llevan todo aquello que empieza a interesarles. Me gusta este mundo…

Y es aquí donde me he topado con esta historia curiosa y REAL: La de Kafka y la muñeca:

Cuenta que una tarde Kafka sale a dar un paseo con Dora, su mujer de 19 años (él le dobla la edad). Esa tarde en el parque se encuentra con una niña que lloraba desconsoladamente. Kafka le pregunta qué le pasa, y la niña le responde que ha perdido su muñeca. Para consolarla, inventa entonces una historia. Le dice que la muñeca se ha ido de viaje. “¿Cómo lo sabes?”, pregunta la niña. “Porque me ha escrito una carta”, responde Kafka. “¿La tienes ahí?”, quiere saber. “No, lo siento”, responde Kafka. “La he dejado en casa, pero mañana voy a traerla conmigo.”

Al llegar a casa, Kafka tiene que escribir la carta y lo hace mostrando la misma gravedad y tensión con que compone su obra literaria. Prepara la mentira y escribe la carta que al día siguiente mostrará a la niña que espera en el parque y tiene que pedirle al mismo Kafka que se la lea ya que ella no saber leer. En la carta la muñeca argumenta estar cansada, harta de vivir con la misma gente todo el tiempo. Su fuga responde a su deseo de salir y conocer el mundo. No es que no quiera a la niña, todo obedece a un cambio y la separación ha sido inminente. No podrán estar juntas durante un tiempo. La muñeca ha prometido escribirle una carta diaria para mantenerla al tanto de sus actividades. Trabajo para Kafka.
Kafka asume el compromiso de escribir las cartas durante tres semanas seguidas. Tiene que redactar cartas imaginarias que complazcan la imaginación de la niña sacrificando su tiempo. Dora, su mujer, dice que escribía las cartas con total atención, tomando consideración por cada detalle, asumiendo un lenguaje propio para la comprensión de la niña. Asiste diariamente al parque a leer a la niña las aventuras de su muñeca que ha crecido y asiste incluso a la escuela y se enamora de un muchacho, con lo que sus pretensiones de volver con la niña se vuelven escasas con la materialización de su boda y la convivencia en el matrimonio. En la última carta la muñeca se despide y anuncia a la niña que no podrá escribirle-debido al tiempo que ocupa en sus nuevas obligaciones- durante mucho tiempo. La niña termina aceptando complacida la nueva vida de la que alguna vez fue su muñeca.
  (sacado de: imágenes sin resolver)

Si os ha gustado esta historia, podéis leerla en dos libros:

Juvenil: “Kafka y la muñeca” de Jordi Sierra i Fabra. Edición Siruela

Adulto: “Brooklyn Follies”, de Paul Auster. Edición.

BK

Anuncios

2 comentarios

  1. Tirana_de_Bergerac said,

    Gracias Bk, por tu comentario, yo me estoy leyendo de Paul Auster ” un hombre en la oscuridad” ya os contaré que tal…

  2. Marian said,

    Pienso que es una historia muy bonita y significativa..

    Joder, parece que me metio pal cuerpo un lingotazo de Mimosín.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: